Neurofeedback superior al entrenamiento cognitivo para el TDAH

Los niños que reciben entrenamiento de la atención para el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad tienen mayores mejoras con neurofeedback que con técnicas de entrenamiento cognitivo, según un estudio publicado el 17 de febrero en la revista Pediatrics.

Naomi J. Steiner, MD, del The Floating Hospital for Children en el Tufts Medical Center en Boston, y sus colegas asignaron aleatoriamente a 104 niños, con edades entre 7 y 11 años, con el TDAH para recibir neurofeedback, entrenamiento cognitivo, o una condición de control en la escuela. Los investigadores encontraron que, a los seis meses de la intervención, los niños que recibieron neurofeedback, en comparación con los que recibieron entrenamiento cognitivo o el grupo de control, seguían teniendo ganancias significativamente mayores en el Informe de Evaluación de Padres Conners. Estos beneficios incluían cambios en la atención, la función ejecutiva, la hiperactividad y la impulsividad. A los seis meses, los niños que recibieron neurofeedback seguían manteniendo la misma dosis de medicación estimulante, mientras que los niños que recibieron el entrenamiento cognitivo o la condición de control habían tenido que aumentar su dosis entre 9 mg y 13 mg, respectivamente.

Los autores concluyeron que “Los participantes del grupo de Neurofeedback experimentaron mejoras más rápidas y mayores en los síntomas de TDAH, mantenidas a los seis meses de seguimiento, que los participantes de entrenamiento cognitivo o los del grupo de control”. “Este hallazgo sugiere que el neurofeedback es un tratamiento prometedor para el entrenamiento de la atención de los niños con TDAH.”

Seis formas de abandonar las preocupaciones excesivas – o rumiaciones.

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El hábito de preocuparse excesivamente (o rumiar) es algo muy común entre las personas con problemas de ansiedad o depresión y es una conducta que desgasta enormemente su energía, contribuyendo a incrementar el malestar emocional. Las rumiaciones son como un disco rayado que repite una y otra vez las mismas canciones sin parar, recordando errores pasados y situaciones desagradables o anticipando peligros futuros o hipotéticos. Estos pensamientos suelen girar alrededor de situaciones cotidianas como el trabajo o las relaciones sociales. A pesar de que con frecuencia las personas con rumiaciones creen que preocuparse les ayuda a ver las cosas con una mayor claridad, a anticipar dificultades y prepararlas para lo peor, o para encontrar soluciones, lo cierto es que en la mayoría de las ocasiones sólo dificulta el afrontamiento efectivo de los problemas e incrementa los pensamientos negativos acerca de lo que les ocurre.

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